viernes, 4 de septiembre de 2009

Como un incendio...

En uno de mis intentos desesperados por tener un "nuevo comienzo" decidí no amarrarme a tu recuerdo y quemé tus cartas, nuestras fotos, e incluso tu regalo de cumpleaños....

Fue una sensación mezclada de sentimientos contrapuestos, una parte de mí quería seguir aferrada a tus palabras, a tus promesas, al pasado; pero otra parte de mi ser, renaciente y llena de fuerza quería liberarse de ataduras del pasado para empezar a vivir. Así que viendo como el fuego acababa con las pocas (pero significativas) evidencias de todas tus promesas rotas, me dí cuenta que nuestro amor se asemeja a un gran incendio.

Un gran incendio puede iniciarse por el factor más pequeño o insignificante que rodea el medio... Asi nacio nuestra relación, lo que sabiamos uno del otro no era para nada significativo, solo fue una serie de situaciones y elementos pequeños que combinados hicieron que nos lanzacemos a la aventura de "algo".

En un gran incendio, una vez que el fuego inicia es casi imposible de aplacar. Es intenso, caluroso, arrasante, ciego, se lleva todo lo que consigue por delante. Va consumiendo cada una de las cosas que se le atraviesan, derriba obstaculos porque los hace polvo. Y no puedo decir otra cosa que no sea que nuestro amor fue así, lleno de pasión y deseo enfermizo por nuestra compañía, la unión de nuestros cuerpos solo era la representación de la unión de nuestras almas, porque así me llegue a sentir contigo. Todo era surreal, me sentía en la cima del mundo, a tu lado todo lo demas no tenia importancia, porque estar contigo llenaba mi mente, mis días, mi vida...

Pero al igual que un gran incendio se detiene por la combinación de distintas fuerzas, nuestra llama se apagó. Y después de todo solo veo en mi vida el desastre dejado por el incendio, todo está oscuro, el panorama luce negro, pareciese no haber cosa que se hubiese salvado luego del gran acontecimiento. Y así estoy, desolada, viendo como se lleva el viento todo mi desastre. Estoy recogiendo los pedazos, mas bien las cenizas de todo lo que deje atras por ti.

De nada sirve arrepentirme, ya he llorado lo suficiente por tí, te he dado la importancia que tienes pero que no te mereces... es tiempo de convocar a todas las fuerzas de la naturaleza (amigos, amantes, familia, o cualquier otra cosa que me pueda inventar) para empezar a limpiar las cenizas de mi desastre personal, y que empiecen a renacer cosas nuevas, fuertes y mejores en mí.

No digo que sea facil, porque este blog demuestra lo mal que he estado sin tí, pero por primera vez puedo escribir algo sin que llore desconsoladamente por tí. Si bien el nudo en la garganta sigue alli, esta vez definitivamente he dado dos pasos al frente sin retroceder ni un milimetro, y espero seguir fuerte, firme y tranquila.

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