Hoy fue uno de esos días en el que te levantas y presientes que las cosas no te van a salir bien, uno de esos días que tienen la capacidad para sacarte de quicio y poner a prueba tus nervios. A pesar de que presentía que la jornada se iba a tornar difícil (¿cómo? no lo se, solo digamos que se trata de ese sexto sentido femenino que en ocasiones nos alerta de situaciones), me levanté con buen pie y una sonrisa en la cara para afrontar lo que fuese.
Luego de un par de incidentes menores en la mañana, y observar el ambiente de mi equipo de trabajo un poco tenso por conflictos entre compañeros, pensé que las cosas no podían ir peor. Como me equivoqué!!!! Estoy full de trabajo, y a mi portatil se le antojo dañarse.... El tráfico capitalino insoportable, por lo que resolver la situación me tomó un par de horas.
Aún así, no perdí el ánimo y luego de que el departamento de TI "solventó" el problema con la portatil, se hizo la hora de salida. "Solventó" es un término sarcastico pues la laptop siguió fallando GRAVEMENTE; así que a las 8:00 pm decidí que debía hacer respaldo ó el trabajo de semanas se vería comprometido..... Resultados: pasear por ccs (a pie) en "Búsqueda de los DVD's perdidos", a las 9:30 pm estaba intentado respaldar la información. Algunos inconvenientes menores, pero pude lograr el objetivo.
La jornada mejoró bien entrada la noche: 10:30 p.m., cuando recibí una agradable visita... tenía un bomboncito que degustar... En compañía se sacó un 10, pero en performance solo un 6. No obstante, fue una buena forma de terminar el día; lo mejor de mi día después de todo.
El punto central es que aunque haya sido lo mejor de mi día, no cambia el hecho de que esta noche sea igual (o casi igual) a todas las demás. Sin importar que salga, me visiten (como hoy), ó no haga nada, en esencia sigo cerrando mis días con noches vacías. Noches que se meten en mis pensamientos, y en ocasiones hacen que brote meláncolia por compañía duradera, por "un amor verdadero" (El clásico cliché).
Lamentablemente (o afortunadamente) no estoy para dejarme llevar por el paradigma del principe azul, así que cada vez que algún pensamiento de anhelo intenta apoderarse de mí, lo contraresto obligándome a re-evaluar mis candidatos actuales... la conclusión es la misma: no es el momento para estupideces, debo ser realista: no hay nadie en el "bullpen"que merezca mi atención y entrega.
La cuestión es que mi realidad es la misma: estoy llena de noches vacías, entretenidas sí, pero vacías al fin. ¿Es bueno? ¿Es malo? Esas son preguntas que no puedo determinar, normalmente la respuesta es ambigua y depende de mi estado de ánimo. Lo cierto es que a mi parecer, mis noches reflejan como me siento actualmente: vacía (sentimentalmente), ¿es bueno? ¿es malo? no lo se y tampoco pretendo darle un tilde definitivo a mi situación; lo que si se es que vivo mis días y mis noches de la mejor manera, esperando que llegue el momento adecuado para cambiar y dedicarle un poco de atención a alguién mas que a mí.
miércoles, 19 de mayo de 2010
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