miércoles, 25 de marzo de 2009

Duele...

La desesperación me invade, acompañada de dolor, amargura, rabia... No se cómo llegue a esto. A pesar de todas las veces que me he prometido no ir tan rápido, terminó equivocandome una y otra vez, mostrandome transparente como siempre, y resultando herida como nunca.

No se si en verdad estamos llegando al final del camino, o esto es un inconveniente para podremos superar. Estoy a punto de rendirme, duele demasiado. Y se que prometí que terminar no iba a ser una vía, pero me siento atadas de manos y pies, en lugar de darme apoyo te estas convirtiendo en una complicación en mi vida. Prefiero rendirme antes de que este dolor tan intenso empeoré.

No se que hacer, lo he pensado tanto, no puedo dejar de llorar, duele... duele muchísimo. Ultimamente hemos tomado caminos distintos. ¿En que se ha convertido la relación perfecta? En peleas tontas, en un campo de batalla. Estoy muy cansada de dar mi brazo a torcer, y que esto no sirva para nada. Cada vez es peor... cada vez duele mas.

Siento que el dolor me quema el pecho, y no puedo respirar. Siento las lagrimas correr y me inunda la rabia cuando no puedo detenerlas. Hay una tormenta desatada en mi interior, en donde no se si seguir con esto, ó liberarme del dolor, porque esto sólo me llenaría de más dolor.