De alguna forma, aún te quiero.
Desconozco la razón que motiva el fuego en mi interior,
quizás porque el corazón no la necesita.
Y sí, TE QUIERO, pero no quiero estar contigo.
Eres el boomerang de mi vida, siempre estoy regresando al punto de partida;
Por mas que el viento me empuje lejos, que la lluvia empape mi ser,
que un tercero se interponga, sin importar qué... termino regresando a tí.
Sí...........
A nuestras interminables conversaciones sobre ser o no ser...
estar o no estar...
amar o no amar...
Fuiste el primer hombre de mi vida, aunque no el primero en mi cama.
Después de ti, mis desastres personales se intensificaron.
Durante mucho tiempo tuve una extraña conexión contigo,
sin importar lo lejos que estuvieses podía sentir si estabas bien.
Pero rompí esa conexión.
Un día mis heridas fueron tan fuertes, y la cicatrización tan amarga
que empezó a circular hiel por mis venas.
Hombres iban, hombres venían en mi cama...
Incluyéndote.
Fuiste uno de esos clavos con los que intenté sacar a otro de mi vida.
Y fue allí, cuando te usé para olvidar a alguien mas,
cuando entré en tus sabanas para que me hicieras enterrar mi desastre personal,
fue entonces cuando me volví insensible y deje de percibirte.
He intentando ponerle punto final a este vaivén de nueve años de duración,
pero siempre termino regresando al punto de partida.
Pero NO, no quiero estar contigo.
Mi ego no me lo permite.
Definitivamente no encajas en el estereotipo del hombre que quiero en mi vida.
No creo que seas lo suficientemente bueno para mí.
Una relación contigo fracasaría únicamente por el hecho de que no estoy convencida de ella.
No soy una buena persona.
Te lo he dicho.
Pero no se con que ojos me ves...
Tu devoción por mí no desfallece,
sin importar cuantas veces te diga NO.
Para tu desgracia soy un ser frío.
Soy RACIONAL, no sentimental.
Sin importar los desajustes químicos que causas en mi sistemas limbico y reptil,
el neo-cortex se impone y no permite mayor avance contigo.
Te he usado. Te uso. Y lo seguiré haciendo.
De alguna extraña forma te quiero, y no quiero hacerte daño.
Pero por tu bien, deberías alejarte.
Deberías huir, buscarte a alguien con corazón.
Te mereces a un ser dulce, cariñoso.
No seguir aferrado a la historia sin fin.